El año 2025 ha sido un año extraño para la ADE, pues los maestros se han movilizado de manera oscilante, las conquistas sindicales han sido pocas y al parecer el alcalde Galán le cobra al magisterio su apoyo a Gustavo Petro, es decir, una mezcla factores que ofrecen mucha incertidumbre; por ello, presento cuatro retos que tiene toda la militancia sindical de la Asociación Distrital de Educadores (ADE) en el 2025.
1. Conseguir nuevos miembros
Históricamente la ADE no ha tenido muchas dificultades para conseguir nuevos militantes, es bastante común que los docentes en propiedad y provisionales vean adecuado afiliarse al sindicato de educadores más grande de Bogotá.
Sin embargo, hace algunos años y cada vez con mayor recurrencia los maestros se afilian a sindicatos paralelos, algunos de ellos, han tenido un apoyo político directo a la gestión de Federico Gutiérrez y otros políticos de las neoderechas criollas, por supuesto, esto les ha significado, tener apoyos burocráticos y prebendas sindicales en lugares como Antioquia. Finalmente, no es menos importante decir que estos sindicatos desmovilizan el activismo y afiliación de los simpatizantes y miembros de la ADE.
2. Mantener la moral y el compromiso de los afiliados a la ADE
En las últimas movilizaciones los maestros afiliados a la ADE han participado aceptablemente en las movilizaciones, y, sobre todo, en la última movilización del 24 de abril, donde la participación fue multitudinaria.
A pesar de lo anterior, no hay que olvidar que dentro de la ADE se encuentran numerosos maestros Free Raider, es decir, profesores que se benefician de la organización y sus conquistas, pero no participan de sus movilizaciones, en muchos casos, estos maestros ya están desafiliados a la ADE.
Sobre el compromiso de los afiliados de la ADE es necesario recordar que el gremio docente está tan solo a un descuento salarial de desmovilizarse e inclusive de desafiliarse del sindicato.
3. Limitar el control social de sus adversarios
A la ADE quizás se le juntaron todos los males, por un lado, una junta directiva de FECODE demasiado titubeante (por decir menos) para movilizarse en tiempos del Pacto Histórico, y, por otro lado, una alcaldía de Bogotá que tiene una guerra sin cuartel en contra del magisterio de la capital del país.
Haciendo énfasis en esto último, Galán está totalmente comprometido con la persecución a los maestros, un solo ejemplo: el alcalde utiliza el lema “los adultos en sus asuntos y los niños en el colegio” para colocar a los padres de familia en contra del magisterio y exigirle a este último que la educación sea despolitizada, mientras que al mismo tiempo, utiliza políticamente a los niños bogotanos en videos y publirreportajes que ensucian el trabajo educativo del magisterio, como en el titular de Blu Radio: “Niña que murió ahogada en el río Bogotá no estaba en el colegio por paro de maestros”.
4. Influir para que el Estado actúe
Los motivos para protestar en contra de la alcaldía de Bogotá nadie los coloca en duda, algunos ejemplos son: el deterioro en que se encuentra el Plan de Alimentación Escolar (PAE), el lamentable estado de la infraestructura de los colegios, y la tercerización de la labor docente.
Así mismo, los motivos para protestar en contra de este gobierno tampoco son difíciles de encontrar, algunos de ello son: el lamentable estado de la salud del magisterio, el universo de corrupción que existe en el FOMAG, y la inoperancia del ministerio para tramitar acciones administrativas como “las relaciones técnicas entre alumno-docente”. Es necesario que la ADE presione a los diferentes niveles del Estado, para conseguir algunas conquistas a corto plazo, pues al parecer, esta es una carrera contra el reloj y se está agotando el tiempo.
A modo de cierre, es de vital importancia señalar que, la ADE tiene que radicalizarse en la movilización, porque las conquistas sociales se consiguen en las calles, pero también se pierden si las personas y movimientos sociales entran en inactividad.
Lo anterior, no es solo un llamado de atención a la junta directiva de la ADE, sino a todos los profesores sindicalizados o no, pues en el caso de no continuar movilizándose, es de esperar que esta alcaldía le aumente la carga laboral al profesor (jornadas de 8 horas), incremente los bonos escolares, continúe cerrando colegios públicos, aumente los colegios en concesión, y por supuesto, prohíba movilizarse.


