13.8 C
Bogota
viernes, junio 5, 2026
Inicio El educador ¿Estamos dispuestos a cambiar la manera de enseñar? Una reflexión sobre el...
¿Más del 60% de tu salario
se va en libranzas y deudas?
Existe una salida legal al sobreendeudamiento
BG Consultores · Régimen de Insolvencia de Persona Natural
Consulta gratis

¿Estamos dispuestos a cambiar la manera de enseñar? Una reflexión sobre el compromiso docente y la transformación educativa

Hablar de innovación educativa implica mucho más que incorporar recursos tecnológicos o estrategias novedosas en el aula. Innovar significa replantear las prácticas tradicionales, cuestionar los modelos de enseñanza centrados en la transmisión y comprender que educar es un acto profundamente humano y transformador. Durante años, el sistema educativo ha sostenido estructuras que priorizan la memorización y la repetición sobre la comprensión y la creatividad.

Si bien, algunos aspectos tradicionales aún complementan la formación, hoy los estudiantes —sin importar la edad— muestran un menor interés por aprender cuando las experiencias escolares no conectan con sus realidades, emociones o formas de interacción.

Frente a este desafío, es urgente modificar las prácticas pedagógicas dentro del aula. Una de las estrategias más prometedoras es la gamificación de tipo lúdico-recreativo, que rescata el juego como herramienta para aprender de manera activa, cooperativa y significativa. No se trata de jugar por jugar, sino de aprender jugando, manteniendo la esencia del juego como espacio de disfrute, pero con intencionalidad pedagógica.

«Aprender puede ser un juego». Fotografía de Lili Johanna Garavito

Teóricos como David Ausubel y Lev Vygotsky ofrecen el sustento para comprender el valor de estas transformaciones. Ausubel, desde su teoría del aprendizaje significativo, sostiene que los nuevos conocimientos solo se integran cuando se relacionan con lo que el estudiante ya sabe. Por su parte, Vygotsky plantea que el aprendizaje se construye socialmente, a través de la interacción y la mediación. Desde estas perspectivas, la gamificación permite que el estudiante relacione, experimente, dialogue y construya, generando aprendizajes que trascienden lo memorístico.

Pero, innovar no depende únicamente de las teorías o de los recursos disponibles: requiere disposición y compromiso docente. Cambiar la manera de enseñar implica reconocernos como parte activa del cambio, asumir que la educación no puede seguir siendo igual en un mundo que ya cambió, y que cada docente, desde su aula, puede ser un agente de transformación.

La Rayuela. Fotografía de Lili Johanna Garavito

En este punto, cabe una reflexión profunda sobre el papel de la educación pública. A pesar de las falencias estructurales, de la falta de recursos o de las dificultades cotidianas, la educación pública tiene un potencial inmenso para mejorar si quienes la habitamos creemos en ella. Cada maestro comprometido, cada experiencia innovadora y cada acto pedagógico con sentido son pruebas de que es posible transformar realidades desde la escuela.

Porque la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo. Y nosotros, como docentes, somos parte de esa ecuación. ¿Estamos realmente dispuestos a cambiar nuestra manera de enseñar para demostrar que la educación pública puede y merece mejorar? El cambio comienza en el aula, en cada juego con sentido, en cada palabra que motiva, en cada experiencia que enseña.

Esto implica salir de la zona de confort, pero vale la pena por un cambio significativo.

Lili Johanna Garavitohttp://Zabala
Licenciada en Educación Básica Primaria con Énfasis en Educación Física Magíster en Didáctica de la Matemática para Educación Primaria Doctora en Ciencias de la Educación. Soy una profesional comprometida con la innovación educativa, enfocada en transformar la enseñanza de las matemáticas en la educación primaria. Mi investigación se centra en integrar el juego tradicional y la clase de educación física con metodologías de gamificación lúdica-recreativa, con el objetivo de mejorar la motivación y el rendimiento académico de los estudiantes. Los resultados de mis estudios han mostrado una mejora significativa en el aprendizaje de contenidos matemáticos, respaldada por datos estadísticos y la percepción positiva de los estudiantes. Correo: [email protected]
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Maestros de la dignidad: La lucha histórica del sindicalismo docente en Colombia

En Colombia, el maestro ha sostenido durante décadas una lucha que va mucho más allá de los salarios o las reivindicaciones laborales. En las...

Donde el país empieza: el maestro y la ciudadanía resiliente

Colombia no comienza en las capitales; Colombia empieza donde termina el pavimento. Allí, en veredas dispersas, en riberas y montañas, en territorios donde el...

La marcha del hambre: la historia de los maestros caminantes

El 21 de octubre de 1966, luego de caminar 1600 km, menos de cien maestros llegaron a la plaza de Bolivar de Bogotá para...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Asesoría Legal · Colombia
¿Tu salario
trabaja para
los bancos?
+60%
de docentes con libranzas que superan su capacidad de pago
Régimen de insolvencia de persona natural
Detiene embargos sobre nómina o pensión
Renegocia tus deudas con respaldo legal
Sin costo inicial
Primera consulta gratis
Escríbenos hoy

Más popular

Carta abierta a los profesores/as abelardistas, abstencionistas o indiferentes

CARTA ABIERTA A LOS PROFESORES Y PROFESORAS ABELARDISTAS, ABSTENCIONISTAS O, SIMPLEMENTE, INDIFERENTES FRENTE A LA ACTUAL COYUNTURA POLÍTICA DEL PAÍS. Autor: Esteban Castillo Lara (texto...

Maestros de la dignidad: La lucha histórica del sindicalismo docente en Colombia

En Colombia, el maestro ha sostenido durante décadas una lucha que va mucho más allá de los salarios o las reivindicaciones laborales. En las...

Un acercamiento pedagógico a la novela «Hilos Rojos», del profesor Omar René Arias Marín

Después de leer el libro del compañero Omar, es imposible para mí no pensar en otra novela que describe el contexto complejo de la...

Donde el país empieza: el maestro y la ciudadanía resiliente

Colombia no comienza en las capitales; Colombia empieza donde termina el pavimento. Allí, en veredas dispersas, en riberas y montañas, en territorios donde el...

Comentarios Recientes

Alex Hernando García Andrade on La Solidaridad es la ternura de los pueblos
Fiorella Tatiana Marín Visbal on Inclusión sin tiempo, sembrar sin tierra
humberto bustos fernandez on La ADE y la democratización pendiente
Carlos David Rodríguez Mancera on Duele el alma
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Juan Santana on Más divino menos humano
Angelica lara on Una Verdad que incomoda
Wilson Fernando Garcia Castellanos on Subjetividad docente por una escuela pluri y multi-versa
Esperanza Pinzón on Cuento: ¿esperanza es?
Jorge Alberto Padilla Mier on Colombia sufre de hambre