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Poema al compañero Diego Rodríguez

De Felipe Alberto Duarte Valencia… A la memoria de Diego Rodríguez.

Era extraño aquel hombre
porque besaba todo
lo que hallaba a su paso,
besaba las personas,
al perro, el mobiliario y
mordía dulcemente la ventana
de un cuarto, besaba todas las calles
mojadas del barrio,
las noches de cine,
las noches de teatro,
una vez sin aviso
murió aquel hombre raro
y sin dar razones
en tierra lo sembraron
y en ese instante
se descubrió que al mundo le
habían nacido labios…
Silvio Rodríguez

Unas veces creemos haber vivido sin pasiones sin goces sin ideales,
otras veces creemos haberlo vivido todo,
otras veces creemos haber vivido mucho tiempo,
otras veces creemos en que nuestra vida es un don apacible,
o que simplemente es un don de Dios…
o de la naturaleza,
o del haber vivido simplemente sin sentido,
incluso el haber vivido por una utopía, como tú lo hiciste.
compañero…
a veces creemos que la vida pudiera haber estado tatuada
en un grito de árboles, símbolos y letras…
o… simple mente… a veces … creemos
que todo lo que hacemos materialmente por seguir existiendo… es incomprensible
e injustamente inentendible.
Hiciste… tantas cosas por el mundo, compañero …Diego
por la gente, por árbol, por el sueño…
que la misma historia se encargara de jugarte…
si lo hiciste bien. si lo hiciste mal…
o si… simplemente lo hiciste …
a veces creíamos compañero… en nuestras tomatas.
que en la vida
podremos trascender, después de la muerte.
cuando? `
nos preguntábamos??
¡S!!!
cuando dejáramos un pedacito de nosotros en alguien.
cuándo dejáramos un pedacito de nuestra alma, en alguien
cuando dejáramos un pedacito de nuestro génesis …
en esa persona, …
en ese hijo…
como tú lo hiciste …
compañero Diego…
ese hijo que seguirá
besando Labios
que seguirá tu historia…
que seguirá impartiendo vida…
que seguirá cantando mundos
así, compañero … también
te quedas en nosotros
te quedas …
Como tú lo hiciste compañero Diego
Te quedas …
en las mañanas matutinas,
en las canciones,
en los hechos e historias construidas,
quedaste en el recuerdo,
en el dolor que causa tu partida, quedaste
en aquellos seres que creimos en ti …
quedaste en las canciones que te construyeron,

en las palabras que fueron,
en los lugares que viviste,
en las enseñanzas que impartiste
en ese salón de clases libertario,
en las lágrimas de rosas,
en los azahares que te enredaron,
en los amaneceres
de instantes sucesivos,
quedaste en la sangre,
en los genes,
en las señales de los cuerpos,
que fueron de ti …
pero que después de tu partida
quedan es alguien,
quedaste en las letras,
en los ya estoy,
en los ya voy,
en los aquí y ahora,
quedaste en los versos trascendentes,
en el cabello de tu amada,
en sus labios,
en sus abrazos,
en el calor de su cuerpo
en su historia,
en sus miradas,
en sus manos,
quedaste en él un lugar
donde hay un rio,
en el lugar donde hay

una punta de la loma,
de familias con aroma, tierra, tabaco y frio,
quedaste en el lugar del viajero,
en …. la cuna de Fidel y de Martí,
junto con el cantar del Che y de Cienfuegos
quedaste en nosotros
en tus compañeros de batalla e historia
trazada por instantes
te quedaste en gritos de revoluciones y murales,
te quedaste en tu universidad,
en sus paredes y murales
en sus marchas y victorias …
te quedaste
en Boletín de cantos libertarios
Te fuiste. compañero Diego …
y a la vez naciste…
Te fuiste de este mundo material …
Y a la vez seguirás vivo …
en cada uno de nosotros …
los hombres y mujeres que te amamos…
en donde prevalecerás…
por siempre.
Compañero Diego.
Compañero de Utopías
Compañero de la “Oficina de grupos de trabajo” ….

La Hojarasca
Seccion editorial La Hojarasca
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