*Ponencia presentada en la XXII Asamblea General Federal de FECODE.
En la Polémica sobre los sindicatos (1921), Lenin enseñaba que estas organizaciones están destinadas a la formación, esto es, a la educación. El sindicato “es una organización destinada a atraer y a educar; en realidad es una escuela” (Obras completas, Tomo 11, pág. 137).
La pedagogía, en tanto práctica social orgánica, es el núcleo de la praxis sindical magisterial agrupada y representada por FECODE. Es decir que la práctica pedagógica y la lucha política se encuentran en una relación dialéctica constitutiva que determina el alcance político de la Federación.
Estos enunciados, a todas luces obvios e indiscutibles, deben ser evaluados a la luz del entramado social, político, económico y cultural que configura el actual Sistema mundial. Sin pretender caracterizar las diversas estructuras sistémicas, es necesario no perder de vista sus impactos en el campo de la pedagogía.
De todos los elementos que podrían enumerarse quisiera nombrar brevemente solo dos que me parecen centrales para el debate actual.
El fascismo extractivista
La fuerza ideológica del tecno-fascismo contemporáneo (significado preliminarmente como la simbiosis tripartita entre capitalismo neoliberal, corporativismo tecnológico y gobernanza fascista) está ganando terreno en un ámbito que suponíamos pertenecía a los Movimientos Sociales, las organizaciones de izquierda y, en general, a los defensores del pensamiento crítico-creativo–.
Me refiero a la condición rebelde de la juventud representada en la relación antagónica entre un mundo plagado de desigualdad y un observador [joven] que rechaza el modo hegemónico de organizar la realidad. La fuerza de la indocilidad, la indignación, la transformación social y la insatisfacción que caracteriza a la juventud está sufriendo tres mutaciones, a saber:
a) está entumecida y reemplazada por el paradigma de la adaptabilidad como única vía de existencia posible. La clausura de las alternativas de futuro equivale a la supresión de la acción política.
b) está siendo cooptada por la ideología conservadora y sus representantes políticos encarnados en instituciones que operan para impedir alguna transformación social con aspiraciones redistributivas e incluyentes. Hablamos de instituciones como iglesias neorreaccionarias que se refugian en un pasado idealizado para preservar y reproducir el statu quo.
c) En la misma línea emergen activismos e identidades políticas neofascistas que se alimentan de la frustración y la ausencia de oportunidades. Estas últimas alientan un activismo violento, al mejor estilo de las camisas negras y pardas, a través del culto al autoritarismo. En ambos casos es común el visceral rechazo el ordenamiento político democrático y republicano.

En ambos casos, la precariedad incesante de las condiciones materiales de vida y la inutilidad de las medidas políticas que privatizan derechos y explotan los cuerpos no se traduce en anhelos de transformación social, sino, paradójica y peligrosamente, en el repliegue de la fuerza vital y, aún más grave, en la defensa del sistema dominante.
El estatuto instrumental de la escuela:
La institución escolar se encuentra acorralada por paradigmas que pretenden instrumentalizarla y llevarla al campo del adiestramiento y la cosificación al servicio del neoliberalismo. La labor técnica pretende usurpar el lugar de la praxis crítica proclamando el fin de las utopías. La crítica, a su vez, resiste desde las luchas políticas de quienes sufren la explotación de recursos, ideas y cuerpos. El asedio a la función crítica de la escuela se expresa, al menos, en tres estrategias:
a) La persecución evangelizadora para derogar los derechos sociales obtenidos –al calor de luchas políticas– para mitigar las condiciones de desigualdad.
b) La dictadura de la digitalización se presenta como un destino inevitable. La técnica digital sufre una escisión originaria: por una parte es un producto de la cultura y la razón, pero por otro, su desarrollo ha estado de espaldas a cualquier pretensión democratizadora.
No olvidemos que la digitalización del mundo no es un bien público, sino una mercancía administrada por el tecno-fascismo corporativo.
c) El neoliberalismo se expande contaminando y agotando todo el entramado vital de la escuela, hasta el punto de mimetizarse y naturalizarse como el único horizonte viable y deseado de la práctica pedagógica. La hegemonía de la educación está en manos del neoliberalismo.
¿Qué quiere decir esto? Que es más efectivo hablar de la educación como una vía para el progreso y el éxito personal, que referirse a la educación como un camino para formar ciudadanos solidarios y responsables.
Estos aspectos nos ponen frente a múltiples retos que deben ser objeto de análisis y debate para la lucha sindical. El propósito político –que es diferente a la agenda gremialista– es, por tanto, desnaturalizar el estado actual de las relaciones sociales que se presentan como inevitables y univocas.

Es necesario mostrar la condición contingente del extractivismo fascista y resignificar el lugar estratégico de la escuela y de la educación para imaginar otros modos de vida. Desde una perspectiva gramsciana diremos que no basta con presentar una agenda anticapitalista y antifascista, sino que es preciso combatir por la hegemonía ideológica y cultural desde la guerra de posiciones, el terreno idóneo de la pedagogía.
Breviario para la construcción de trincheras
FECODE ha trazado un camino de lucha admirable, al punto de convertirse en el principal objetivo a derrotar por parte del régimen oligárquico y ahora corporativo que gobierna y administra el país. No obstante, la autocrítica es, más que descalificación al trabajo realizado, una herramienta de mejoramiento y cualificación permanente.
De esta manera presento algunas ideas que permiten actualizar nuestras trincheras de lucha en las que el CEID tiene un papel fundamental. En últimas, nuestro objetivo es seguir construyendo de una escuela de intelectuales orgánicos:
- Es preciso diseñar e implementar mecanismos de reconocimiento a la investigación e innovación de las pedagogías críticas. Igualmente, es prioritario diseñar un plan de financiamiento y acompañamiento a grupos, redes otros escenarios de trabajo político-pedagógico impulsados por los docentes. El objetivo es fortalecer y dotar de sentido significantes como las EPA y la consecuente materialización de los PEPA
- Preparar un relanzamiento de la Revista Educación y Cultura desde nuevas estrategias comunicativas y plataformas tecnológicas que aumenten su riqueza y solidez académica y política.
- Crear equipos de trabajo que aborden aspectos concretos y produzcan informes periódicos de interés para el magisterio colombiano. Algunas experiencias sobre este punto las encuentro en el trabajo que hace, por ejemplo, el LEE de la PUJ o el IPAZUD de la UD. En el corto y mediano plazo se pueden establecer alianzas con centros de investigación o facultades de educación de universidades o entidades del 3er sector.


