13 C
Bogota
viernes, junio 5, 2026
Inicio Recomendado Nunca fuimos un sí
¿Más del 60% de tu salario
se va en libranzas y deudas?
Existe una salida legal al sobreendeudamiento
BG Consultores · Régimen de Insolvencia de Persona Natural
Consulta gratis

Nunca fuimos un sí

Cuando ocurren acontecimientos de talla mayor, uno se pregunta: ¿Por qué pasa eso? ¿A qué se debe? ¿Cuáles son sus causas? A simple vista, nunca es fácil encontrar la respuesta. «Mataron a un duque», «Es que son terroristas», «Es que son guerrilleros». Así siempre: soluciones fáciles para problemas difíciles.

Alguien pensaría que las personas de aquí o de allá deberían ser tenidas en cuenta por el simple hecho de nacer en un territorio. Pero la realidad es otra. Si naces aquí, por ejemplo, no tienes acceso a salud en gran parte del país. Entonces uno pregunta: ¿Por qué siempre la negativa ante los cambios? ¿No sería un avance intentar algo diferente?. El desempleo en mayo está en 9.6% (1.7% menos que el año pasado), pero lo único que no cambia son las negativas de siempre y los debates vacíos.

Y en estos momentos difíciles de coyuntura política, uno vuelve a darse cuenta de que estamos solos. Sí, solos. Sin Estado, sin alcaldes, sin policía, sin Senado. Nadie se molesta siquiera en explicar por qué sí o por qué no. Por qué usted o yo debemos ser parte de algo. «Allá sí, en esa montaña, allá sí puede tener su casa. ¡Pero aquí en la ciudad! ¿Cómo se le ocurre? Si mire cómo están los precios, y usted lo único que tiene es cara de no tener un peso…»

Entonces, nunca fuimos un sí. Ni a la oportunidad de una vida digna, ni a decidir, ni a tener un bien común que de verdad sea para todos. No me digan que las plazas de los pueblos son bienes comunes porque «todos pueden ir». Todos pueden ir, sí, pero no todos pueden comer, estudiar o dormir sin miedo.

Otra reforma se cae —ya lo esperábamos—, pero no cae sola. Caen miles de miradas al suelo frente a las noticias. No es otro «no» cualquiera: es otro fracaso. No solo del gobierno (que también), sino de quienes ganan millones sin necesidad de escoltas ni camionetas. Del total de 96 votos, 47 fueron a favor —entre ellos, el senador Iván Cepeda Castro, Inti Asprilla, Imelda Daza— y por el no: Paloma Valencia, Ciro Ramírez, Juan Pablo Gallo. Es otro fracaso para quienes ni siquiera saben que perdieron, porque «allá» no llega la televisión ni el internet para emberracarse o no.

Caen y caen reformas. Caen y caen ministros. Pero lo que no cae es el desempleo, la inseguridad, la desnutrición. De eso, nadie se acuerda.

Esta no es otra columna más de las que usted ya ha leído. Lo triste es que, desde la primera vez que alguien escribió algo así, nada ha cambiado. Y nada cambiará, porque así somos: «echados pa’lante».

Nunca fuimos un sí. No lo somos, porque no los representamos y ellos no nos representan. Tal vez en diez años usted lea otra columna como esta. O quizá una mejor. Pero ojalá lo que no leamos sean los mismos titulares de siempre. Este país merece una oportunidad. No la de ganar millones como los de la Carrera Séptima número 10, sino la de tener eso que ellos llaman «vida digna»… tan fervientemente, segundos antes de votar NO.

Alexander Díazhttps://www.instagram.com/micanoticias?igsh=MTZlM3BzYzJoZXBnNA==
Estudiante de comunicación social y periodismo de la universidad Distrital Francisco José de Caldas. A sus 26 años, trata de retratar su opinión en medio de un mundo caótico creado por nosotros. Correo electrónico: [email protected]
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Un acercamiento pedagógico a la novela «Hilos Rojos», del profesor Omar René Arias Marín

Después de leer el libro del compañero Omar, es imposible para mí no pensar en otra novela que describe el contexto complejo de la...

¡Que vivan los maestros!

Un poema de  Abraham Rivera Sandoval Que ya te dije que no y tus caprichos no acepto, Aunque me dejes de hablar, aunque te sientas molesto; Y aunque me...

¿Salud especial o especialmente mala?

La crisis de la salud en el país golpea fuertemente también al magisterio. El llamado régimen especial, que ha sido bastante criticado desde su...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Asesoría Legal · Colombia
¿Tu salario
trabaja para
los bancos?
+60%
de docentes con libranzas que superan su capacidad de pago
Régimen de insolvencia de persona natural
Detiene embargos sobre nómina o pensión
Renegocia tus deudas con respaldo legal
Sin costo inicial
Primera consulta gratis
Escríbenos hoy

Más popular

Carta abierta a los profesores/as abelardistas, abstencionistas o indiferentes

CARTA ABIERTA A LOS PROFESORES Y PROFESORAS ABELARDISTAS, ABSTENCIONISTAS O, SIMPLEMENTE, INDIFERENTES FRENTE A LA ACTUAL COYUNTURA POLÍTICA DEL PAÍS. Autor: Esteban Castillo Lara (texto...

Maestros de la dignidad: La lucha histórica del sindicalismo docente en Colombia

En Colombia, el maestro ha sostenido durante décadas una lucha que va mucho más allá de los salarios o las reivindicaciones laborales. En las...

Un acercamiento pedagógico a la novela «Hilos Rojos», del profesor Omar René Arias Marín

Después de leer el libro del compañero Omar, es imposible para mí no pensar en otra novela que describe el contexto complejo de la...

Donde el país empieza: el maestro y la ciudadanía resiliente

Colombia no comienza en las capitales; Colombia empieza donde termina el pavimento. Allí, en veredas dispersas, en riberas y montañas, en territorios donde el...

Comentarios Recientes

Alex Hernando García Andrade on La Solidaridad es la ternura de los pueblos
Fiorella Tatiana Marín Visbal on Inclusión sin tiempo, sembrar sin tierra
humberto bustos fernandez on La ADE y la democratización pendiente
Carlos David Rodríguez Mancera on Duele el alma
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Juan Santana on Más divino menos humano
Angelica lara on Una Verdad que incomoda
Wilson Fernando Garcia Castellanos on Subjetividad docente por una escuela pluri y multi-versa
Esperanza Pinzón on Cuento: ¿esperanza es?
Jorge Alberto Padilla Mier on Colombia sufre de hambre