15.3 C
Bogota
viernes, septiembre 4, 2026
Inicio Recomendado Nunca fuimos un sí

Nunca fuimos un sí

Cuando ocurren acontecimientos de talla mayor, uno se pregunta: ¿Por qué pasa eso? ¿A qué se debe? ¿Cuáles son sus causas? A simple vista, nunca es fácil encontrar la respuesta. «Mataron a un duque», «Es que son terroristas», «Es que son guerrilleros». Así siempre: soluciones fáciles para problemas difíciles.

Alguien pensaría que las personas de aquí o de allá deberían ser tenidas en cuenta por el simple hecho de nacer en un territorio. Pero la realidad es otra. Si naces aquí, por ejemplo, no tienes acceso a salud en gran parte del país. Entonces uno pregunta: ¿Por qué siempre la negativa ante los cambios? ¿No sería un avance intentar algo diferente?. El desempleo en mayo está en 9.6% (1.7% menos que el año pasado), pero lo único que no cambia son las negativas de siempre y los debates vacíos.

Y en estos momentos difíciles de coyuntura política, uno vuelve a darse cuenta de que estamos solos. Sí, solos. Sin Estado, sin alcaldes, sin policía, sin Senado. Nadie se molesta siquiera en explicar por qué sí o por qué no. Por qué usted o yo debemos ser parte de algo. «Allá sí, en esa montaña, allá sí puede tener su casa. ¡Pero aquí en la ciudad! ¿Cómo se le ocurre? Si mire cómo están los precios, y usted lo único que tiene es cara de no tener un peso…»

Entonces, nunca fuimos un sí. Ni a la oportunidad de una vida digna, ni a decidir, ni a tener un bien común que de verdad sea para todos. No me digan que las plazas de los pueblos son bienes comunes porque «todos pueden ir». Todos pueden ir, sí, pero no todos pueden comer, estudiar o dormir sin miedo.

Otra reforma se cae —ya lo esperábamos—, pero no cae sola. Caen miles de miradas al suelo frente a las noticias. No es otro «no» cualquiera: es otro fracaso. No solo del gobierno (que también), sino de quienes ganan millones sin necesidad de escoltas ni camionetas. Del total de 96 votos, 47 fueron a favor —entre ellos, el senador Iván Cepeda Castro, Inti Asprilla, Imelda Daza— y por el no: Paloma Valencia, Ciro Ramírez, Juan Pablo Gallo. Es otro fracaso para quienes ni siquiera saben que perdieron, porque «allá» no llega la televisión ni el internet para emberracarse o no.

Caen y caen reformas. Caen y caen ministros. Pero lo que no cae es el desempleo, la inseguridad, la desnutrición. De eso, nadie se acuerda.

Esta no es otra columna más de las que usted ya ha leído. Lo triste es que, desde la primera vez que alguien escribió algo así, nada ha cambiado. Y nada cambiará, porque así somos: «echados pa’lante».

Nunca fuimos un sí. No lo somos, porque no los representamos y ellos no nos representan. Tal vez en diez años usted lea otra columna como esta. O quizá una mejor. Pero ojalá lo que no leamos sean los mismos titulares de siempre. Este país merece una oportunidad. No la de ganar millones como los de la Carrera Séptima número 10, sino la de tener eso que ellos llaman «vida digna»… tan fervientemente, segundos antes de votar NO.

Alexander Díazhttps://www.instagram.com/micanoticias?igsh=MTZlM3BzYzJoZXBnNA==
Estudiante de comunicación social y periodismo de la universidad Distrital Francisco José de Caldas. A sus 26 años, trata de retratar su opinión en medio de un mundo caótico creado por nosotros. Correo electrónico: [email protected]
ARTÍCULOS RELACIONADOS

Municipios afectados por el terremoto en Colombia

Luego de la tragedia del pasado 10 de agosto, es urgente canalizar la ayuda hacia las zonas desatendidas. La atención y el foco mediático...

Cuento «El Recodo del Higuerón»

Agosto 13 de 2021 2:00 am El perro había ladrado toda la noche, sin ninguna razón aparente o justificada, por mucho que intentó calmarle haciendo uso...

Viviendo con el enemigo

Todo empezó cuando regresé a Bogotá para volver al aula, después de dos arduos años de trabajo fuera de la ciudad. Estuve desempeñando un...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Más popular

El magisterio colombiano se prepara para la XXII Asamblea General Federal de FECODE

Los días 2, 3 y 4 de septiembre de 2026, en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, se llevará a cabo la...

Ruidos en el rincón

Una mirada académica y humana a las realidades vividas en las escuelas rurales Resumen: Hablar de educación rural en Colombia es hablar de territorios que, aunque...

Las instituciones quedan, los hombres pasan. Breve relato de la creación de la Escuela Normal Superior del Magdalena

Cuando acepté ser secretario de educación del Magdalena por pedido del entonces gobernador Rafael Martínez, la vida me cambió en un abrir y cerrar...

¿La educación pública adoctrina? En lo religioso tal vez sí…

Recientemente el maestro y sindicalista boyacense Heladio Moreno, quien también tiene una extensa obra literaria e investigativa en torno a la educación escribió un...

Comentarios Recientes

Edwin Guerra Fernández on Viviendo con el enemigo
Irma Cáceres on Viviendo con el enemigo
Alex Hernando García Andrade on La Solidaridad es la ternura de los pueblos
Fiorella Tatiana Marín Visbal on Inclusión sin tiempo, sembrar sin tierra
humberto bustos fernandez on La ADE y la democratización pendiente
Carlos David Rodríguez Mancera on Duele el alma
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Viviana Jiménez on Más divino menos humano
Juan Santana on Más divino menos humano
Angelica lara on Una Verdad que incomoda
Wilson Fernando Garcia Castellanos on Subjetividad docente por una escuela pluri y multi-versa
Esperanza Pinzón on Cuento: ¿esperanza es?
Jorge Alberto Padilla Mier on Colombia sufre de hambre