Maltrato al educador: de la victimización a la transformación
El maltrato al docente es una manifestación poco reconocida de violencia escolar, debido a factores diversos, como el énfasis dado a otras tipologías como lo son acoso y el ciberacoso estudiantil, también por la negación social de este tipo de situaciones, que afectan la representación profesional del docente.
Otro factor es la minimización y naturalización de comportamientos agresivos hacia el docente, que se solapan con ideas como la necesidad de establecer relaciones de horizontalidad entre el agente y el sujeto del proceso educativo. Es muy relevante también, la reducción explicativa del fenómeno a conductas de estudiantes con tendencias violentas y no a determinaciones múltiples relacionadas con la desvaloración del conocimiento, el clima escolar, la inserción del estudiante en su grupo, o, la relación docente – estudiante.
Más allá de las posibilidades descriptivas del fenómeno, a partir de una investigación de carácter cualitativa, se reconocieron algunas formas de actuación del docente ante el maltrato, identificando posicionamientos que logran trascender el lugar de víctima, reconociendo al docente agredido como un sujeto activo ante hechos de violencia, con sus actuaciones logra construir un sentido del hecho maltratante y propone acciones que redundan en la rectificación del proceso educativo de los estudiantes agresores.
Respecto de la noción de maltrato escolar, se retoma el concepto de la línea de violencia y educación del Doctorado Interinstitucional en Educación de la Universidad Distrital: DIE-UD:
“expresión de violencia generalizada en los ámbitos escolares que expresa
elementos de la cultura escolar…manifiesta un tipo de relación social
irrespetuosa, descortés, abusiva, intimidatoria, autoritaria entre profesor –
profesor, profesor – estudiante, estudiante – profesor” (García, et al., 2012).
A partir de 20 entrevistas semiestructuradas, se identificaron 4 formas de maltrato: físico,
psicológico y/o emocional, a través de redes sociales y nuevas tecnologías, y, los efectos
emocionales de la destrucción de elementos del docente.

En Colombia las investigaciones sobre este tipo de fenómenos han sido incipientes, se destacan la realizada por Montoya (2016) sobre las emociones en los maestros al ser violentados y un estudio de caso sobre la regulación jurídica del matoneo hacia docentes por sus estudiantes (Jiménez, 2018).
Castañeda (2019), afirma que el maltrato del estudiante al profesor responde a la tensión en la relación y la generación de «resistencias y respuestas negativas con las cuales pretenden desequilibrar este poder a través de la disrupción, la confrontación física y verbal (p. 159).
Las formas espontaneas de resolución de situaciones de violencia hacia el docente son limitadas, pueden ir desde la negación y minimización de la problemática, la solicitud eventual de apoyo a compañeros, el recurso de la enfermedad con incapacidades temporales, hasta la solicitud de traslado cuando se llega a la amenaza.
Frente a lo señalado, se formuló la experiencia docente como la capacidad del maestro de interpretar diversas situaciones y a partir de ello construir respuestas desde sus conocimientos pedagógicos, didácticos, normativos y experienciales, buscando equilibrar la multiplicidad de demandas y solicitudes que debe atender en el desarrollo del proceso educativo, las cuales generalmente son contradictorias y determinadas desde ámbitos diferenciados y hasta contradictorios, específicamente, las situaciones de maltrato, fueron interpretadas trascendiendo el dolor y los sentimientos de humillación, para agenciar proceso educativos hacia los agentes de la violencia.
El análisis de la información permitió delimitar tres formas de construcción de experiencia docente, hay que señalar que no en todos los docentes se dio este proceso, pues el mismo ésta articulado al sentido y significaciones que el docente construye sobre el maltrato recibido.
En la ilustración se ubican las significaciones delimitadas a partir del análisis del discurso de los docentes entrevistados:

A partir de lo anterior se dilucidaron tres formas de construcción de experiencia docente:
1. Relacional: el docente afronta la situación, asume una respuesta que reconoce al estudiante como tal y le exige ser responsable de sus actos y sus consecuencias:
un día entré a clase y un estudiante se paró y me dijo: «usted está buscando es que yo la chuce ¿o qué?», yo me acuerdo que en el momento me quedé como fría, pero asimismo reaccioné rápido y le dije:
«A ver, espera, yo aquí no vengo a que tú me maltrates. Yo vengo a dar lo mejor de mí, para que salgas adelante, pero si usted considera que yo tengo que morir en este momento, por querer que usted salga adelante, aquí estoy, me quedo aquí; si usted me va a matar porque yo le estoy llamando la atención, hágalo, porque me voy contenta porque hice mi labor… Y usted vale mucho, pero si usted me quiere matar, no hay problema aquí estoy».
Ese niño quedó totalmente desarmando por decirlo así., bajó la mirada y dijo: «sabe qué cucha con usted todo bien, la voy a llevar en la buena». Desde ahí la relación con él mejoró bastante, me le podía acercar de otra manera, tanto así que él empezó a ver que la clase sí era importante y que lo que él estaba haciendo sí tenía valor para alguien… esa reacción que yo tuve en ese momento, yo no sé de dónde saqué el valor, porque después como que me temblaban las piernas, me dieron ganas de llorar (DBM 10, comunicación, 1 de marzo de 2021).
Se interpreta que, al interrogar al estudiante sobre su amenaza de muerte, ella opera un proceso de subjetivación, lo lleva a responsabilizarse, se historiza e historiza al estudiante; en vez de salir corriendo, o de estigmatizarlo y asumirlo como un delincuente, le da un lugar, en su giro discursivo se inscribe como docente, como maestra para un estudiante, para unos estudiantes; opera más allá del miedo y eso le abre posibilidades reflexivas a su estudiante, lo que a la postre moviliza la relación hacia lo formativo.
2. Normativa, el docente construye su experiencia con un profundo conocimiento de la normatividad educativa e institucional y desde ese conocimiento genera una trasformación de su realidad más cercana:
“resulta que cuando yo llegue en el 2011 al consejo académico, me di cuenta que el parámetro de nosotros era muy alto, si, nosotros tenemos en realidad unos salones muy pequeños en dónde estaban metiendo 42 o 43 estudiantes entonces qué fue lo que se hizo, se hicieron una serie de derechos de petición a la secretaría de educación se hizo una cantidad de reuniones en ese tiempo con la DILE y empezamos a mirar la norma 4595…
Y empezamos a mirar cuáles eran los parámetros adecuados para una institución como la que nosotros teníamos, ese proceso duro durante todo el 2011 entonces después de ese proceso, el parámetro que nosotros teníamos de 45 estudiantes más o menos por salón, pues bajo drásticamente a 37 estudiantes, entonces también hubo una disminución en la cantidad de estudiantes por grupo, Lo que asimismo ayuda en el descanso, pues teníamos como 1000 estudiantes en un espacio muy pequeño.” (DBM 5, Comunicación personal, 27 de abril de 2021).
3. Socioafectiva, el docente identifica aspectos de su historia personal y profesional y los utiliza para interpretar las necesidades y problemáticas de sus propios estudiantes:
«mis docentes a nivel primaria y secundaria, no fueron los mejores, fueron difíciles, no comprendieron mis situaciones particulares de mi estructura, de la forma como yo escribía, o el por qué nunca me amarré los zapatos como debía amarrármelos, no tener tantos amigos, el mismo grupo de estudiantes con los que yo compartía, me generaran bullying constante, en donde me robaban, en donde me rompían los cuadernos, ese tipo de cosas que debieron observar en ese momento como un estudiante con inconvenientes que debía trabajarse como un estudiante especial, que debía investigarse, ¿por qué tenía esos problemas?, nunca se manejó… pasé desapercibido como el estudiante normal». (DBM 17, Comunicación personal, 27 de abril de 2021).
Por su parte, el docente describe la construcción de la relación con sus estudiantes: “yo detecto lo que me pasó a mí durante la escuela, detecto cuando son personas totalmente sumisas que tienen problemas familiares, detecto con facilidad cuando hay problemas en ellos y hablo con ellos, hablo mucho con ellos” (DBM 17, Comunicación personal, 27 de abril de 2021).
Conclusiones:
En un contexto de cambios tecnológicos y sociales surgen nuevos escenarios que posibilitan la violencia hacia el docente, es el caso del maltrato, que debe reconocerse como una manifestación social e institucional y no solo el efecto de conductas individuales de estudiantes inadaptados.
Frente a esta realidad, es prioritario el diseño y realización de acciones que empoderen a los docentes desde lo normativo, y lo pedagógico, colocando en el centro el proceso de formación integral de los estudiantes.
Se considera que las estrategias deben enfocarse en lo colectivo apuntando a la configuración de una cultura escolar basada en la tolerancia, la resolución pacífica de conflictos y la tramitación de lo emocional.
La construcción de experiencia docente se constituye en una posibilidad de incidencia real para la transformación y el cambio de la educación en nuestra ciudad, ya que parte de reconocer al otro, de reconocerse a sí mismo y de leer críticamente el contexto para poder plantear un mejor estar para todos.
Bibliografía
Castañeda, G. (2019). Configuración del maltrato en la relación profesor-estudiante. Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
García, B., Guerrero F. y Ortiz, B. (2012). La violencia escolar en Bogotá desde la mirada de las familias. Bogotá, Colombia: Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
Jimenez, A. (2018). El matoneo de estudiantes a docentes en el aula de clase y su regulación jurídica: estudio de un caso (Universidad Jorge Tadeo Lozano). Recuperado de https://expeditiorepositorio.utadeo.edu.co/bitstream/handle/20.500.12010/4685/TESIS ALIDA FINAL.pdf?sequence=1
Montoya, J. (2016). Las emociones y los efectos que se suscitan en los maestros al ser violentados. (Universidad de Antioquia). Recuperado de http://tesis.udea.edu.co/dspace/bitstream/10495/8945/1/MontoyaJulieth_2016_MontoyaMestrosviolentados.pdf


